martes, 15 de abril de 2014

Despenalización del Aborto


Despenalización del Aborto. Debate en La Tercera



12/04/2014
Señor director:
El 28 de enero, el Estado de Chile rindió su Examen Periódico Universal (EPU) de Derechos Humanos ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU en Ginebra. En esa instancia, el gobierno del Presidente Piñera, de la misma forma que lo hizo la actual Presidenta Bachelet en el EPU de 2009, comprometió su rechazo a cualquier posibilidad de legislar sobre aborto en sus diferentes formas ante la comunidad internacional.
Sin embargo, en su reciente intervención en la 47ª Conferencia Internacional sobre Población y Desarrollo en la ONU (Nueva York), la ministra del Sernam, Claudia Pascual, señaló que el gobierno consideraba legislar el aborto “por tres causales: peligro para la vida de la madre, violación e inviabilidad fetal”, con el objeto de “garantizar la salud física y mental” de las mujeres en estas circunstancias.
Es contradictoria la postura de la ministra con lo que hace cinco años afirmó el gobierno de la misma Presidenta Bachelet y con lo que hace menos de tres meses reafirmó el gobierno del ex Presidente Piñera. Más aún, cuando esto se realiza en el contexto del sistema internacional de derechos humanos, destinado a proteger los derechos básicos, como la vida del inocente. Es importante advertir que no existe ningún instrumento internacional vinculante en materia de derechos humanos para Chile que obligue a legislar en materia de aborto.
En consecuencia, no resulta comprensible ni aceptable la desviación, sin fundamentación alguna, en la protección de los derechos humanos de la persona que está por nacer.

Tomás Henríquez C.
Director ejecutivo de Comunidad y Justicia

Pablo Urquízar M.
Director legislativo de Comunidad y Justicia


http://www.latercera.com/noticia/opinion/correos-de-los-lectores/2014/04/896-573601-9-despenalizacion-del-aborto.shtml

15/04/2014
Señor director:

Se agradece el giro que ha dado Claudia Pascual con la apertura para la posibilidad, al menos, de legislar y despenalizar el aborto en Chile, donde hoy se adopta una postura extremista que sólo comparten cuatro países en el mundo y el Vaticano, lo cual es un dato no menor.

La importancia de respetar el derecho de la mujer y una familia ante una situación de control de natalidad es inalienable y previa a la visión particular al respecto, que se plasmó en nuestra Carta Fundamental en el período militar. Lo indicado por Tomás Henríquez y Pablo Urquízar en carta publicada el 12 de abril pone de manifiesto este fundamentalismo, que puede ser leído en su particular interpretación del concepto de libertad religiosa que se lee en la declaración de principios de su organización. Soslayan, de paso, las recomendaciones técnicas de la Organización Mundial de la Salud respecto de que “las leyes y políticas referidas al aborto deben proteger la salud y DD.HH. de las mujeres”, y de la ONU, uno de cuyos objetivos para sus países es “permitir antes de 2015 el acceso universal a los servicios de salud reproductiva, incluyendo la planificación familiar y la salud sexual”, aun cuando no sean vinculantes.

Imponer visiones particulares en las leyes civiles y que prohíban a otras corrientes tanto filosóficas como humanistas ejercer su derecho es justamente lo que se debe evitar. Este gobierno tiene la oportunidad de corregir los vicios en que se había incurrido y mostrar a Chile como un país tolerante, abierto, respetuoso de los derechos humanos y menos apegado a principios de edades en que no existía la separación de poderes.

Eduardo Quiroz Salinas

http://www.latercera.com/noticia/opinion/correos-de-los-lectores/2014/04/896-573970-9-despenalizacion-del-aborto.shtml


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lunes, 17 de marzo de 2014

Proyecto para Ministerio de Ciencia y Tecnología

Señor director:

Cuánta razón hay en la carta de Carola Muñoz y Tomás Norambuena, publicada en La Tercera el jueves, respecto de la creación del Ministerio de Ciencia y Tecnología. Esta propuesta fue enviada al Congreso por el gobierno anterior. Es de esperar que sea correctamente analizada y aprobada durante la nueva administración.

La ciencia y la tecnología son motores en economías desarrolladas, constituyen la oportunidad de crecer como país, de pasar de un país generador de materias primas a uno capaz de elaborar productos industrializados que eleven nuestra categoría. De esta manera, se puede evitar que caigamos en el juego de las vulnerabilidades del tipo de cambio y las fluctuaciones del mercado internacional, como hoy sucede con el cobre.

Se entiende que hay 50 medidas a las que la actual Presidenta dará énfasis y sabemos que la tarea de la educación gratuita no es trivial y requerirá de mucho esfuerzo.

Sin embargo, la constante postergación de una rama tan importante, como la ciencia y la tecnología, continuará dejándonos en mal pie para enfrentar el futuro. Hoy está la oportunidad y esperamos que nuestra Presidenta la aproveche.

Eduardo Quiroz Salinas

Publicada el día 17 de marzo de 2014.

Links relacionados:
http://www.latercera.com/noticia/opinion/correos-de-los-lectores/2014/03/896-569903-9-proyecto-para-crear-nuevo-ministerio.shtml

Carta anterior de Carola Muñoz y Tomás Norambuena 13 de marzo
http://diario.latercera.com/2014/03/13/01/contenido/opinion/11-159735-9-propuesta-para-un-nuevo-ministerio.shtml

Carta siguiente de Jorge Babul 19 de marzo

http://www.latercera.com/noticia/opinion/correos-de-los-lectores/2014/03/896-570124-9-proyecto-para-nuevo-ministerio.shtml



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martes, 4 de febrero de 2014

ONU Y Aborto en Chile

04/02/2014

ONU y Aborto en Chile

Señor director:
Me parece lamentable la decisión del saliente gobierno respecto de las recomendaciones que la Organización de Naciones Unidas formuló a Chile sobre las nulas opciones que tienen las mujeres y familias sobre un tema tan universal como es el aborto.
Las autoridades se han dado un “gustito” imponiendo sus visiones al respecto a la totalidad del país, donde existen respetables opiniones y posiciones, todas basadas en la libertad del individuo y en los valores que sustentan su espiritualidad.
El camino a una ley de divorcio fue tortuoso y extremadamente extenso para un país que se dice alcanzaría prontamente el desarrollo, y permitió a muchas personas reconstruir sus vidas ya sea de manera individual o familiar, solucionando de paso el tema de la protección a los hijos, que es absolutamente necesario. Todo esto pese al continuo intervencionismo de la cúpula eclesiástica chilena.
Es importante destacar que, al igual que en la ley recién mencionada, lo que se busca no es que todas las mujeres aborten porque sí y que se vaya a promocionar. Lo que se busca es entregar a las personas una alternativa médica y psicológica apropiada, evitando la precariedad en que se realiza esta intervención hoy en día y, por cierto, a la que sólo pueden acceder los grupos económicos de poder.
Qué importante es que nuestras autoridades políticas prescindan de sus sesgos al momento de legislar y dirigir un país, donde todas las visiones deben ser respetadas, promovidas y permitidas.
Eduardo Quiroz Salinas



Lástima que hayan editado la original en la parte donde decía que la actual constitución y la norma que prohibió el aborto en Chile estuvo al alero del lóbrego período de nuestra historia, que es la base de grandes problemas nuestros hoy. Aborto, eutanasia, obligatoriedad de clases de religión subvencionadas por el estado, binominal y quórums calificados, entre otros.

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Respuesta entregada por Pablo Urquízar 05/02/2014
Señor director:
En relación con la carta de  Eduardo Quiroz, referente a la legalización del aborto en Chile, es menester hacer algunas precisiones.
En primer lugar, no es correcto que haya sido la Organización de Naciones Unidas la que haya recomendado a Chile despenalizar el aborto. En efecto, en el Examen Periódico Universal de Derechos Humanos que Chile rindió el martes 28 de enero pasado, sólo fueron algunos países, como Finlandia o Eslovenia, los que recomendaron la legalización del aborto, siendo absolutamente voluntaria la aceptación de esa sugerencia de acuerdo con la realidad nacional.
Por otro lado, se indica que “las autoridades se han dado un gustito imponiendo visiones al respecto a la totalidad del país” al rechazarlo. Sin perjuicio de que el gobierno del Presidente Piñera ha sido un férreo defensor de la vida desde el momento de su concepción hasta su muerte natural como derecho humano, esta posición no es en caso alguno antojadiza, sino que obedece también a nuestra propia Constitución, la cual en su artículo 19 Nº 1 protege la vida del que está por nacer.
Finalmente, en el grado de desarrollo de una sociedad importa mucho su preocupación por los más débiles. La vida del que está por nacer es un derecho humano fundamental y corresponde al Estado de Chile defenderla.
Pablo Urquízar M.
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Contrarespuesta 

La ONU y el aborto en Chile II



Señor director:





Particularmente útil es la respuesta de Pablo Urquízar a mi carta, pues me permite hacer ostensible el principal obstáculo a una ley de aborto, que es la Carta Fundamental de nuestro país, enmendada durante el lóbrego período en que se quebró nuestra democracia y donde los derechos humanos, paradójicamente, fueron la última prioridad.
Por otro lado, la mayor violación se hace a los derechos humanos de las mujeres. Lo constata a nivel local el informe realizado por la Universidad Diego Portales hace unos meses, y a nivel internacional la defensa la hace técnicamente la misma Organización Mundial de la Salud en sus informes, y en particular el denominado Aborto sin riesgos, donde se entregan cifras de hasta 22 millones de abortos en forma insegura ante la falta de políticas públicas al respecto, que es, finalmente, el objetivo de una ley.
Chile, cuatro naciones más y el Vaticano son los únicos estados en el mundo donde no hay una ley de aborto que permita enfrentar la realidad médica existente y garantizar la salud de las mujeres que no desean optar por la maternidad y deben hacerlo por la clandestinidad.
Eduardo Quiroz Salinas
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martes, 24 de diciembre de 2013

Estado Laico


Estado Laico


Correos de Opinión en La Tercera

23 de Diciembre 2013

Señor director:
En la construcción de la sociedad se confunde “laicidad”, propia de un Estado  laico,  con  “laicismo”. Ambos conceptos no son lo  mismo.
La laicidad manifiesta el mutuo  respeto  y  autonomía entre las confesiones  y los  poderes del  Estado.
El  laicismo, por el contrario,  significa una hostilidad o indiferencia contra la religión, cualquiera que sea. Así, al  hablar de laicidad en su sentido excluyente y equívoco  se expresa una visión no creyente de la vida en el pensamiento, la ciencia, la ética y  la política, confundiendo a  la  sociedad y presentándose  como el emblema fundamental de la posmodernidad.  Lo anterior no deja indiferente, ya que el Estado  laico respeta la confesionalidad independiente de su  origen.
Pero el Estado laicista no, excluyendo la dimensión creyente de la educación, la familia, el trabajo,  la  salud,  etc.
De  tal  manera  que  el  derecho  a  la  vida,  el matrimonio entre un  hombre y una  mujer, la  muerte  natural  y  otros   aspectos de  la agenda valórica quedan borrados de plano.  
En conclusión, se presenta  una disyuntiva falsa: ¿aceptar la realidad o ignorarla?  La respuesta no resuelve el  problema.  Al  contrario,  juega entre supuestos presentados como absolutos y excluyentes.
Pero la vida nos  muestra que con la razón y también con la fe el hombre  es capaz de responder al desarrollo de la persona y la  sociedad de manera integral.
Una visión humanista y cristiana permite una sociedad respetuosa de los derechos humanos  y de las libertades fundamentales, donde el Estado  cumple su rol, pero no de  manera totalitaria como  ocurre en algunos gobiernos  de A. Latina y el  mundo.

Fco. Javier Astaburuaga O.

 http://diario.latercera.com/2013/12/23/01/contenido/opinion/11-154053-9-estado-laico.shtml


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Respuesta
24 de Diciembre 2013

Señor director:

La RAE es muy clara en su definición de laicismo: “Doctrina que defiende la independencia del hombre o de la sociedad, y más particularmente del Estado, respecto de cualquier organización o confesión religiosa”.

Esto deja claro que el laicismo no busca, bajo ningún punto de vista, atacar a una religión en particular ni a sus fieles. De hecho, el respeto por la confesionalidad siempre ha estado y estará, en cuanto es parte de las libertades de conciencia y pensamiento que se buscan.

Al contrario de la visión absolutista que pretende difundir Fancisco Javier Astaburuaga, el esfuerzo laicista está dirigido justamente a la búsqueda de una sociedad pluralista, donde ninguna doctrina pueda ser impuesta.

Más aun, la acción laicista ni siquiera está dirigida al clero, sus doctrinas ni sus representantes, sino hacia los poderes políticos y económicos que son los que, en rigor, norman la sociedad. Es en esas instancias donde el acento debe estar, pues cuando la religión, mayoritariamente cristiana en este lado del planeta, se introduce en estos asuntos es cuando se falta el respeto a la libertad y la conciencia humana, imponiendo sesgadas y extemporáneas visiones del rol del hombre en la Tierra, además de arrogarse la propiedad de ciertos valores.

Como sociedad, ayer se avanzó en la abolición de la esclavitud, el respeto a la mujer y  otros derechos menospreciados por la Biblia Cristiana. Hoy es tiempo de continuar ese avance en pos de una sociedad más justa, respetuosa de la conciencia individual del hombre y su diversidad.

Eduardo Quiroz Salinas


http://www.latercera.com/noticia/opinion/correos-de-los-lectores/2013/12/896-557681-9-estado-laico.shtml
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miércoles, 11 de diciembre de 2013

Referencias Religiosas - Opinión en La Tercera

Señor director:

Respecto de la carta enviada por el Movimiento Unidos por la Vida y la Familia, publicada el domingo, en relación con la referencia religiosa en la Constitución, se hace necesario, en mi opinión, plantear al menos dos observaciones.

La comparación que se hace con la sociedad europea, que dicho sea de paso nos lleva mucho tiempo de adelanto en cuanto a civilización y leyes, es bastante tendenciosa. Cuando la describen como “laicista, relativista y atea”, ¿no es acaso extremadamente fácil hacerlo a la inversa y relacionar a la Iglesia con segregación y dogmatismo? “Dios con nosotros”, decía una insignia en las ropas de la policía nazi. Un poco más cerca, recordemos la frase de Medina: “La democracia no significa automáticamente que Dios quiera que sea puesta en práctica”. En resumen, las iglesias en general, y en particular la Católica en Occidente, no tienen derecho, en mi opinión, a introducir sus válidos preceptos y concepciones en la Carta Fundamental de un país. Expreso de paso mi opción de no incluir las violentas frases homofóbicas en el sitio web de dicho movimiento.

Lo segundo es un aporte estadístico. En Chile, desde 1960 los católicos no superan el 84% y en el último Censo 2012 alcanzan un 67,4%, yendo en descenso. Si bien, antojadizamente, el porcentaje que indica el movimiento es relativo al cristianismo, ahora agrupando a varias religiones, no se puede despreciar la tendencia a la baja del pueblo religioso ni la legítima incompatibilidad que existe entre esas mismas religiones.

El respeto por todos los credos, sin privilegiar ninguno, es lo más “humano y justo”, parafraseando al mismo movimiento en sus bases, y eso se consigue con una Constitución esencialmente laica.

Eduardo Quiroz Salinas


http://www.latercera.com/noticia/opinion/correos-de-los-lectores/2013/12/896-555690-9-referencias-religiosas.shtml Leer más...

lunes, 21 de octubre de 2013


Aborto y derechos humanos

Señor director: Respecto al informe de la UDP sobre derechos humanos, en particular sobre el apartado donde se concluye que debería ser derecho de la mujer la opción del aborto, entendiendo como tal el proceso con las condiciones médicas que lo permitan en un tiempo prudente de potencial gestación (recordando además que pudiese haber aborto natural en ese tiempo) debo expresar mi júbilo por lo concluido, en contraste con lo planteado por Francisco Astaburuaga.
Esto constituye un derecho de la mujer respecto de un potencial ente que no lo es aún salvo en la ley chilena, tras el “amarre” realizado en la Carta Fundamental en dictadura. Chile se encuentra muy atrasado en estos y otros temas, lo que no es por un motivo menor. Instituciones fundamentalistas imponen su visión constantemente, a través de políticos que se limitan a sus creencias al momento de discutir leyes y votan influidos por dichas instituciones.
¿Cómo no va a ser un derecho de la mujer elegir con cuál de los dolores vivir? ¿Si vivir toda una vida con un ser producto de una violación o si aprender a vivir con el “dolor”, en palabras de Astaburuaga, por haber ejercido su derecho a renunciar a la maternidad?
Se me viene a la mente el caso de Belén, la menor de 11 años violentada sexualmente por su padrastro, quien fue impedida de hacer uso de su derecho y verá truncada su existencia normal por tal motivo.
Debo recordar, también, que si se llegara a promulgar este derecho, tal como lo fue la ley que permitió el divorcio, no implica que se obligue a las personas a hacer uso del mismo. Significa que siempre en libertad de conciencia y bajo los preceptos morales y éticos personales, cada mujer pueda tener la alternativa -en caso de no contar con los medios económicos para realizar ese proceso pagando un alto costo- de acceder a este procedimiento a un costo menor y con las condiciones médicas y de seguridad que permitan a cualquier ciudadano ejercer su derecho.

Eduardo Quiroz Salinas

Carta al director publicada en La Tercera 20/10/2013

http://diario.latercera.com/2013/10/19/01/contenido/opinion/11-148773-9-aborto-y-derechos-humanos.shtml

Lo anterior en respuesta a lo publicado el 17/10/2013

Señor director:
El informe de la UDP sobre derechos humanos concluye en uno de sus apartados que el aborto debe ser legal y un derecho para la mujer. Cuando dicen que el aborto es un asunto entre la mujer y su médico olvidan los derechos y la violencia ejercida sobre el niño que está por nacer y la nueva violencia contra la misma mujer.
Las mujeres que son inducidas a abortar llevarán un dolor difícil de curar. Siendo en algunos casos tan grave, que no se olvidarán jamás de lo sucedido. Hay que acoger y acompañar en estas situaciones. La mujer lo agradecerá y el hijo nacido también.
Fco. Javier Astaburuaga O.


http://diario.latercera.com/2013/10/17/01/contenido/opinion/11-148591-9-aborto-y-derechos-humanos.shtml

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Señor director:
El informe de la UDP sobre derechos humanos concluye en uno de sus apartados que el aborto debe ser legal y un derecho para la mujer. Cuando dicen que el aborto es un asunto entre la mujer y su médico olvidan los derechos y la violencia ejercida sobre el niño que está por nacer y la nueva violencia contra la misma mujer.
Las mujeres que son inducidas a abortar llevarán un dolor difícil de curar. Siendo en algunos casos tan grave, que no se olvidarán jamás de lo sucedido. Hay que acoger y acompañar en estas situaciones. La mujer lo agradecerá y el hijo nacido también.
Fco. Javier Astaburuaga O.

 
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Respuesta Fco Javier Astaburuaga

Señor director:
Eduardo Quiroz habla del “derecho de la mujer a la opción del aborto, en un tiempo prudente de potencial gestación”. ¿Quiere decir antes de la concepción? Si es así, no tiene por qué plantearse un problema. Sin embargo, si ya se ha concebido a un nuevo ser humano estamos ante una realidad irrefutable. La verificación científica prueba que el ser concebido es un ser con potencialidad, porque en él ya está inscrito todo su desarrollo. No se es menos o más persona en el día uno o a los nueve meses.
Afirma que “instituciones fundamentalistas imponen su visión constantemente”. Se equivoca por cuanto es de ley natural, y por la sola razón de comprender que se defienden derechos humanos originarios y anteriores al Estado. ¿Son los derechos humanos y el más fundamental de ellos una prerrogativa fundamentalista? En absoluto, pues entonces la defensa de los mismos sería discriminatoria y no es así.
Es una realidad para cualquier terapeuta que el dolor por la violación y el aborto suman y no restan, pues se somete a la mujer a una doble violencia. Basta visitar el Proyecto Esperanza, el proyecto Raquel, Anónimos por la vida, Chile Unido y  otros lugares de acogida y contención.
El habla de la mujer y su derecho a “renunciar a la maternidad”. No adornemos el aborto con eufemismos. La renuncia a la maternidad cuando se opta por una acción directamente destinada a conseguir tal efecto, es aborto y no otra cosa. Es la muerte de un ser inocente y jamás de un injusto agresor para la madre.  El caso de Belén es emblemático, pues con el apoyo de su familia y espacios de contención, ha optado por tener a su hijo.
Quiroz afirma que este eventual derecho a abortar “no implica que se obligue a las personas a hacer uso del mismo. Significa que siempre en libertad de conciencia y bajo los preceptos morales y éticos personales”. Su argumento cae en un relativismo que niega los mismos fundamentos de los derechos humanos, pues hay principios inderogables que brotan de la naturaleza humana y una ley moral común de hacer el bien y evitar el mal. Desde su premisa podemos legitimar los crímenes de dictaduras, el exterminio nazi y otros miles de casos de violaciones a los derechos humanos.
Fco. Javier Astaburuaga O.

Carta al Director 22/10/2013 
 
http://diario.latercera.com/2013/10/22/01/contenido/opinion/11-149020-9-aborto-y-derechos-humanos.shtml
 
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ContraRespuesta
 
Señor director:

Ante la respuesta de Francisco Astaburuaga a mi carta, requiero precisar un par de datos que por espacio no incluí en la misiva anterior.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) en sucesivos documentos ha escrito acerca de lo que se denomina aborto y en su sitio se puede encontrar una guía técnica llamada Aborto Sin Riesgos, publicada en 2003 y reeditada en 2012. Dentro del mismo cito: “Las leyes y políticas referidas al aborto deben proteger la salud y los derechos humanos de las mujeres”. Según la OMS, en 2008 se calculó en cerca de 22 millones la cifra de abortos inseguros, cuyo 98% se produce en países subdesarrollados como el nuestro, ante la falta de políticas serias y debido al obstruccionismo que señalé en carta anterior. Lo único que ha permitido que esa cifra no se dispare es la mejora científica de los métodos anticonceptivos y su utilización correcta.

La Conferencia Internacional sobre Población y Desarrollo (CIPD) de 1994 aceptó el análisis favorable a la mujer sobre el embrión en cuanto al derecho, lo que permitió que los países promulgaran leyes dentro del amplio abanico que cada uno se permite, siendo sólo Chile, Nicaragua y El Salvador en Latinoamérica, más Malta, Vanuatu y Ciudad del Vaticano en el resto del mundo, los únicos estados que no han aplicado este derecho desde su opción más mínima (privilegiar la vida de la madre por sobre la del embrión) hasta su grado máximo, que es la elección. Uno de los objetivos de dicha conferencia es “permitir antes de 2015 el acceso universal a los servicios de salud reproductiva, incluyendo la planificación familiar y la salud sexual”. Datos serios de organizaciones mundiales de derechos humanos y de organizaciones ligadas a la medicina hay en grandes cantidades.

En mi argumento no hay relativismo alguno. Respeto de quienes por decisión propia no se realizarían un aborto,  están en su derecho y lo tienen que ejercer. El mismo derecho, literalmente, de acuerdo a la publicación de la ONU, lo tienen quienes son pro elección o privilegian el derecho de la madre. Eso no es relatividad. Lo que se refiere a abusos, tiranía, holocausto y demases, ni siquiera merece respuesta.

Eduardo Quiroz Salinas


Carta al director publicada en La Tercera 24/10/2013

http://www.latercera.com/noticia/opinion/correos-de-los-lectores/2013/10/896-548445-9-aborto-y-derechos-humanos.shtml
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lunes, 26 de agosto de 2013

Atributos Morales y Éticos Asociados a la Religión - Opinión en La Tercera

Señor director:

A raíz de la carta enviada por Fernando Hormazábal, es necesario aclarar dos puntos claramente discutibles.

El primero de ellos tiene relación con la responsabilidad moral del ex general. La culpa que se le atribuye está estrictamente relacionada con el posible silencio que guardó en el caso; el mismo silencio que se le atribuye a la gran mayoría de  militares.

En segunda instancia, pero no menos importante, es que Fernando Hormazábal recalca una y otra vez la pertenencia de Juan Emilio Cheyre a una religión, como característica necesaria o inherente a una calidad moral o ética superior, lo cual no puede estar más lejos de la realidad.

No confundamos  las cosas, y menos intentar otorgar a una creencia valores morales que no son intrínsecos a ella. Ejemplos, tanto relacionados con el ex cargo de Cheyre como fuera de ese círculo, sobran y están demás en esta ocasión.

http://www.latercera.com/noticia/opinion/correos-de-los-lectores/2013/08/896-539496-9-renuncia-de-juan-emilio-cheyre.shtml

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